El
ingeniero José Guber llegó a Don Torcuato en julio de 1974, nos
cuenta el Dr. Carlos Tomé, su vecino y amigo; y a quien
entrevistamos para saber más sobre nuestro personaje.
"José
-nos dice Tomé- era empresario, miembro de Wobron, pero en los
años 80 se retiró y probó algunos proyectos empresariales
propios. Era muy activo, dinámico y muy inteligente".
"Entró
en política después de la caída de Galtieri, en la U.C.R., y
comenzó a trabajar en el distrito de Tigre. Lo movilizó mucho el
asesinato de los dos estudiantes en el barrio Ricardo
Gutiérrez", cuenta Tomé y
agrega: "hay dos rasgos positivos para destacar en él: la
capacidad intelectual y su seguridad social".
DON
TORCUATO -¿Por qué la UCR?
Tomé
-No creo que haya sido radical de
nacimiento, creo que buscó un lugar desde donde trabajar
tranquilo.
Guber,
preocupado por el peligro que corrían los jóvenes que estudiaban
de noche, luego de los asesinatos ocurridos; inició gestiones
para cambiar el turno del colegio para adultos que funcionaba en
el edificio de la Escuela N° 42.
"Pero
-dice Tomé- en la búsqueda de un nuevo lugar para la escuela,
nunca quedó claro si la idea chocó con el cuerpo docente o con
La Plata; y todo se trababa. Entonces le propuse a José crear una
nueva escuela, y se entusiasmo mucho".
DT
-¿Era un hombre de acción que más
que de palabra?
T
-No le interesaban los discursos,
quería hechos concretos. Ver y tocar. Cambios.
Y
agrega: "era muy crítico de la palabra del Intendente
Ubieto. Para él lo que se hacía aquí era maquillaje u obra
faraónica. Decía que Don Torcuato recaudaba mucho dinero, pero
todo se volcaba a Tigre, y aquí lo hacían justificar con
pequeñas cosas. Para él las necesidades básicas eran: agua
corriente, cloacas, escuelas y un hospital. Pensaba que la
autonomía iba a ser lo mejor".
De
hecho su último proyecto fue la creación del partido Presidente
Alvear.
También
participó en proyectos como el de la reserva ecológica "La
Tosquera", la apertura de Av. del Trabajo, ideas para que
tengamos desagües, el camino-puente Argentina-Uruguay; entre
otros.
"Tenía
proyectos comunitarios y personales, y los entrelazaba. Acciones
comunitarias eran necesarias también para sus proyectos
políticos. Era meticuloso hacía los proyectos con solidez, como
para que sean realizables".
El
tema de la Educación lo entusiasmaba. El arquitecto Gustavo
Corizzo, muy amigo y compañero de lucha de Guber, nos contó que
fue Presidente de la comisión Pro Escuela Nacional de Don
Torcuato, presidente de la comisión de la educación de la Unión
de entidades de bien público de Don Torcuato; y desde allí
participó en la creación de los jardines de infantes 921, 922 y
923. Fue también Presidente de la comisión de creación de la
Escuela de Educación Técnica de Don Torcuato: Y miembro de la
comisión Pro-Edificio de la Escuela Nacional de Comercio
"Juana Azurduy".
José
Guber, además, fue Secretario de Obras Públicas de Tigre, donde
trabajó intensamente. "El tema social -dice Tomé- superaba
el juego político, y debió ceder lugares. Le daban el cargo pero
no los poderes, y como si fuera poco se encontró con una bolsa de
gatos".
El
Ingeniero Guber nos dejó físicamente en 1995. En el 2000 se le
entregó a su viuda el premio Don Torcuato Post Mortem.
"Obras
concretas. Un Torcuato autónomo. Desarrollo comunitario. Le dio
una inyección a la sociedad local para revitalizarla, y producir
transformaciones concretas y comprometidas",
así culmina de definir el Dr. Tomé al Ing. José Guber.
Oscar
Furlan, Director de FM Zonda, también tuvo oportunidad de conocer
a nuestro personaje.
"Guber
brilló al máximo en la Unión de Entidades. Allí se planteaban
todos los temas, con sus causas y consecuencias. No se hablaban de
hacer colegios, se empezaba por la situación de la educación a
nivel nacional, y de ahí hacia abajo. Estaban entre otros: José
Beitía, Aurora Nazarre, Gustavo Corizzo, Roberto Plaza, Alberto
Menoyo; en ese contexto con toda esa gente, Guber estuvo en su
mejor momento. Fue una época brillante. No se puede hablar de él
fuera de ese contexto, sólo entre esos temas y esa gente podés
darte cuenta de quien era Guber, no era un loquito más",
nos dice Furlan.
Y
luego agrega: "tenía una capacidad de trabajo tremenda,
no se detenía en todo el día. Era muy pragmático, se planteaba
en la reunión trabajar con un jardín de infantes y cada entidad
llevaba el proyecto hecho; y se terminaba discutiendo en base a
este. Ahí era donde chocábamos, en la metodología de trabajo,
era un problema de metodología, no de objetivo".
Furlan
recuerda como si lo estuviese viendo, debatir en las reuniones, y
una de sus frases características: "todos tenemos buenas
intenciones, pero todas llegan a un lugar: ¿Hay
presupuesto?". "Cuando se proponía algo -dice
Oscar- era imparable, no le podías seguir el ritmo, le
apasionaba lo que hacía y no tenía necesidad de hacerlo, podía
quedarse cómodo en su casa, tenía un buen pasar".
Y
cerrando la nota, Oscar Furlan define así a José Guber: "buena
persona, capacidad de trabajo increíble. Como Alberto Menoyo, no
era un tipo necesario, era imprescindible".
Periódico
Don Torcuato