Surge
de la Escuela de Educación Media Nº 11 de Don Torcuato, que
apadrina a la Escuela N* 251 de El Moreno (Jujuy) -foto-.
Allí
se presentó material fotográfico y detalles del proyecto, así
como trabajos de los alumnos de la especialidad Arte y Diseño de
esta escuela.
Hablaron
los profesores, los alumnos cantaron las canciones que compusieron
para sus amiguitos de Jujuy y luego se realizó un brindis.
Pero
que mejor que ellos mismos para contarlo así que aquí les
transcribimos lo redactado por Hermes Chesini, uno de los
profesores participantes del Proyecto:
"Esta
historia comenzó allá por el año 1996, cuando un grupo de
adolescentes de Don Torcuato, acompañados por sus profesores,
visitaba por primera vez "El Moreno", un pueblo alejado
y misterioso, perdido en medio de las montañas, en la provincia
de Jujuy.
En
ese pueblo había una escuela y en esa escuela un puñado de
alumnos, un grupo de maestros y una directora haciéndoles frente
a la adversidad y a la naturaleza misma.
Lo
que, seguramente, nadie imaginaba que aquello sería el inicio de
una hermosa historia de amor y amistad. Año tras año los viajes
se fueron sucediendo y en cada visita a este pueblo las
diferencias culturales, religiosas y sociales se fueron acortando.
A cambio se fueron formando lazos cada vez más sólidos que
terminaron por unir dos pueblos, dos culturas, dos realidades
totalmente diferentes; pero con un mismo sentimiento, una misma
visión y una misma Patria: ARGENTINA.
Hoy,
después de casi ocho años, cientos de jóvenes de la ciudad de
Don Torcuato (Partido de Tigre, Prov. Buenos Aires) han visitado
alguna vez aquel pueblo y aquella escuela ya no tan alejada ni
misteriosa. A través del tiempo fueron desfilando aquellos
jovencitos ilusionados que, después de un año de trabajo y
entrega, accedían al tan esperado y soñado viaje.
Como
todo año las cosas fueron difíciles. Hubo que remar mucho contra
la corriente. La idea de llevar adelante el proyecto de apadrinar
una escuela rural en la provincia de Jujuy no se sostiene sólo
con palabras. Es necesario el dinero para viajar, hospedarse y
comer. Por eso es muy importante trabajar duro durante meses para
reunir los fondos necesarios para poder concretar este sueño.
Pero
todos los que nos involucramos en esto sabemos que la recompensa
está al final: cuando por fin llegamos a "El Moreno",
donde los rostros encendidos de los pequeños y sus ojitos
vivarachos nos dan la bienvenida. Entonces todo se convierte en
abrazos y besos, envueltos en risas y llantos. Es ahí, justamente
ahí, donde comprendemos, una vez más, que ni todo el esfuerzo
empleado, ni todo el trabajo hecho, ni todo el oro del mundo
alcanzan para comprar ese momento único.
En
los tres o cuatro días que permanecemos en la escuela tratamos de
aprovechar el tiempo al máximo para compartir con los niños
actividades recreativas, clases, juegos y festejar el gran
cumpleaños de todos. También salimos a caminar por el pueblo, a
charlar con su gente. Ellos nos cuentan sus historias y nos
preguntan cosas. Nosotros los escuchamos atentamente y entendemos
que no somos tan distintos. Visitamos el cementerio para rendirles
nuestro respeto y memoria a los que allí descansan. Y, si la
ocasión así lo permite, no dejamos de ofrendarle nuestra
gratitud a la Pachamama por tanta gracia recibida.
Finalmente
llega el día de la partida y, junto con él, el momento de la
despedida. Nadie se quiere ir, nadie quiere que nos vayamos. Las
miradas se buscan, los ojos humedecidos intercambian un lenguaje
indescifrable para la razón. Las palabras no bastan, son
innecesarias.
Mientras
subimos al micro que nos traerá de regreso cientos de angelitos
nos rodean. Besamos sus caritas y nuestras lágrimas mojan sus
mejillas curtidas por el viento. A medida que nos alejamos los
niños corren y agitan sus manos en alto. Nosotros también los
saludamos hasta perderlos de vista en la inmensidad de la nada.
Sólo queda flotando en el cielo azul una promesa y un anhelo:
VOLVER.
Sin
duda alguna esta misión no podría llevarse adelante sin el
aporte de todos aquellos que se han ido sumando a lo largo del
tiempo: alumnos, profesores, personal directivo, secretarias,
porteras, padres, familias enteras, medios gráficos y radiales
locales, empresas (Transporte Balut, Aerolíneas Argentinas),
comerciantes, Municipalidad de Tigre y vecinos de Don Torcuato;
que, desinteresadamente, han aportado su colaboración. Por eso
mismo, queremos aprovechar esta ocasión para agradecerles todo su
apoyo, cariño y comprensión.
Este
año comenzamos una nueva etapa y hemos decidido renovar nuestras
esperanzas. Sabemos que no es fácil, nunca lo fue, pero estamos
convencidos de que el QUERER ES PODER. Siete años de experiencia
nos avalan y confirman que vamos por el buen camino.
Invitamos
a todos nuestros amigos a sumarse una vez más a esta aventura
solidaria. Las necesidades son muchas: ropa, calzado, útiles
escolares, libros, juguetes, alimentos no perecederos,
herramientas, etcétera.
Confiamos
que entre todos vamos a poder lograr nuestro objetivo de dar una
mano a quienes tanto lo necesitan. Desde ya les estamos
eternamente agradecidos, y recuerden que MEJOR ES DAR QUE RECIBIR.
Profesores
a cargo del Proyecto: María
José Fernández, Hermes Chesini, Marta Simonetti, Juan Carlos
Golpe y Diana Bluhm. Para comunicarse con "Amiguitos
Nuestros" la dirección es: Escuela de Educación Media
Nº 11 "Juana Azurduy", Richieri 2001, Don Torcuato.
Tel-Fax: 4748-2257. Correo electrónico:
amiguitosnuestrosmedia11@hotmail.com